El día 15 de marzo se presentaba
en Madrid el último trabajo de este singular intérprete de heavy metal con un
concierto en la sala Cats de Madrid.
Vibrato es el nombre de este trabajo tan novedoso como rompedor que
acentúa un cambio determinante dentro del estilo compositivo al que este
guitarrista nos tiene acostumbrados.
Para poner en antecedentes a los que aún no
hayan escuchado hablar de Paul Gilbert, huelga decir que se le considera por
diversos medios, como la revista World,
uno de los cincuenta guitarristas más rápidos del mundo.
Sus influencias destacables son:
Eddie Van Halen, Yngwie Malmsteen, Jimi Hendrix, Kiss, entre otros, lo que hace
que en sus discos haya una mezcolanza de estilos, demás del suyo propio, que le
hace un músico muy versátil.
Con esta breve puesta en
situación, me remitiré a hablar de los aspectos musicales del disco que servirá
también como crónica del concierto, dónde, como ya he dicho, Paul Gilbert
presentaba su disco Vibrato.
El concierto tuvo lugar en la
sala Cats de Madrid. Gran cantidad de personas hacían cola a la entrada, la
gran mayoría rockeros y muchos de ellos acompañados de sus guitarras, y es que
Paul Gilbert, o Pablo Gilberto, como le presentó su propio grupo, ofrecía unas
clases de guitarra una horas antes concierto por la económica suma de
doscientos euros.
El inicio del concierto, fijado
para las ocho y media de la tarde, se hizo esperar, pero por fin, Paul Gilbert
subió al escenario acompañado por su banda consistente en, además del propio
Paul, de: Un bajista, un baterista y una teclista. Una oleada de gritos y cuernos inundó la sala
cuando esto ocurrió. Al sonar las primeras notas de la guitarra, se hizo el
silencio. Después de estas primeras notas, siguieron unos acordes jazzísticos
del teclado y comenzó a sonar algo que se asemejaba al jazz-blues con tintes
metaleros.
Durante el concierto hubo de
todo: solos que recordaban a la época dorada del barroco- como reminiscencia al
metal neoclásico de los 80´, solos heavys, progresiones armónicas inauditas en
este tipo de conciertos, solos jazzeros, solos bluseros, riffs
con tintes psicodélicos y funkys, improvisaciones, diálogos improvisados entre
instrumentos..., todo ello aderezado por la consabida distorsión.
Paul, o Pablo para los españoles,
dio muestras de su virtuosismo con la guitarra, poniendo en práctica todo tipo
de técnicas, haciendo uso, en especial, del tapping y del alternate
picking.
El resto de la agrupación no se
quedaban atrás en lo que se a técnica y virtuosismo se refiere:
El baterista era polifacético.
Nos deleitó con un solo escandaloso (en todos los sentidos), realizó
polirrítmias espectaculares y una mezcolanza de diferentes estilos. Tan pronto
te parecía estar en un concierto de Iron Maiden como en uno de Al di Meola, en
un desfile militar o en un concierto de pop.
La teclista demostró ser uno de
los pilares centrales en este último disco, realizando uno de los papeles más
importantes en el concierto sólo equiparado a los solos vertiginosos de Paul.
Dio muestras de tener una tremenda facilidad para la improvisación y una buena
formación y cultura jazzística.
Vibrato es un disco compuesto desde la versatilidad a la que hacía
referencia al comienzo, puesto que en él, Paul Gilbert aúna el jazz y el
blues con sus, ya conocidos, tintes de rock técnico y heavy metal. Es,
así pues, una música muy recomendable desde el punto de vista musicológico, ya
que considero que abre las puertas a un nuevo estilo compositivo. Paul Gilbert,
consigue popularizar la música de jazz y
blues hermanándolas con el heavy
metal y dándolas así a conocer en un nuevo contexto; una mezcla muy
recomendable, innovadora y no exenta de calidad dentro de la música popular.
Una de las razones por las que Gilbert ha dado
un giro espectacular a su forma de componer es, -a parte de la curiosidad
innata que tiene por aprender nuevos estilos y nuevas sonoridades de acordes-,
la pérdida de audición que le ha causado el dedicarse durante años a la escucha
y a la práctica del heavy metal. Esta situación le ha llevado a incluir
en sus nuevos temas más variedad de dinámicas y texturas menos densas, así como
solos de instrumentos sin tanto protagonismo de la batería.
Como explica el mismo Paul en su
entrevista para la revista Guitarra Total
hablando sobre Vibrato: “Creo que
tocar a altos volúmenes está bien, pero es bueno tener la clase de música donde
hay pasajes más relajados de vez en cuando, con agujeros y espacios. Eso no
sólo puede salvar tu audición [aunque yo aquí diría más bien, preservar la que
queda], sino que en realidad es bueno para la música. Así que eso es lo que
estoy tratando de hacer… salvar lo que queda de mi oído siendo un músico más
dinámico”.
El concierto concluyó con una Jam
Session, en la que todos los integrantes del grupo intercambiaron sus
instrumentos para versionar a grandes clásicos del rock como: Gary Moore o
Rainbow.
Paul Gilbert continúa ya con su
gira europea.
¡Hasta la próxima, Pablo
Gilberto!


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