Supongamos que la realidad te hace chocar de bruces contra la fantasía: ¡Enhorabuena!
Lo que puede estar sucediendo es que, o bien estas harto de
la rutinaria realidad o que tu realidad se te queda corta para vivir intensamente.
La ventaja de escribir es que puedes ampliar tu realidad, es
decir, la realidad que vive dentro de tu cabeza y que está sepultada bajo el
peso de la responsabilidad, del deber, la presión, las barreras, es ese peso de la
realidad que a veces te empuja a permanecer atado ella como si una gran bola de
hierro atada a tu tobillo te impidiera alzar un fantástico vuelo.
Evidentemente no hablo de realidad tangible, sino de
realidad intangible, ¡contrariedad al canto! Quizá te preguntes si se le puede
llamar realidad a algo intangible, a algo que no se ve, a algo que no se
conoce, a algo que nunca ha sido visitado, a algo de lo que no se habla. Pues tengo una
gran noticia: Si la fantasía vive en ti, entonces es realidad.
No se cuántas cosas habrá en tu realidad intangible a parte de todo lo
que hay en la realidad que compartimos; pero en mi realidad hay: mundos
a los que se accede por medio de una brújula, hay aldeas recónditas, palacios acristalados, hay personajes fabulosos,
hay misterios que esperan ser resueltos, hay magia, leyendas, promesas, elecciones
aventuradas y desventuradas, hay fantasía, hay humor… Hay otras tantas ideas,
personajes, mundos… esperando a ser vertidos sobre mi fantasía que se me abruma
la mente con sólo tener que elegir cual de ellos verter sobre mi papel.
¿Qué mundo construir primero? No hay que agobiarse: Hay tiempo para todo.

Hola
ResponderEliminarYa sigo tu blog¡¡¡ un fuerte abrazo y suerte¡
¡Muchas gracias!
ResponderEliminar¡Nos leemos!
¡Bravo, Lu! No puedo estar más de acuerdo con tu reflexión :)
ResponderEliminarBesos!!
¡Muchas gracias Laura! :)))
Eliminar¡Besos para tí también!